Llevo toda la vida escribiendo diarios. La verdad es que me relaja, y me ayuda a concentrarme en mi misma y a decidir que quiero hacer.
No sólo en papel: muchas veces mentalmente, redacto como si se lo contase a alguien, y me contradigo, como si ese alguien me respondiera. Supongo que esto lo hará todo el mundo (si, ya sé, se llama "pensar"...) pero me resulta gracioso cuando yo lo hago, porque a veces llego al punto de cansarme a mi misma, como si tuviera a una persona parlanchina dentro de mi cerebro (y no, no soy esquizofrénica -al menos que yo sepa-)
Considero que soy la mejor amiga que tengo, puesto que, aunque a veces yo misma me boicoteo (muchas veces), normalmente soy muy generosa conmigo misma.
Como digo, por eso, llevo toda la vida escribiendo. Pero no en plan "La Obregón" (Ana), que según ella lleva desde los 7 años. Tanto escribo como insconstante soy. Por eso, si algun día estoy preocupada, o especialmente contenta, escribo lo que siento, mayormente para que no se me olvide (la memoria no es mi gran baza). Igual que si me pasa algo.
Para despues cuando lo leo, ver mi vida como una pelicula. Me rio y lloro, como si volviera a vivir el momento.
Por eso hoy he llegado más allá. No quiero quedarme para mi sola con esos sentimientos, quiero que la gente pueda conocerlos también, y quizá, si le apetece, darme su opinión.
Además, estoy cansada del formato papel, básicamente porque: a)no puedo archivar las cosas, tengo que pensar en el orden cronológico para encontrar algo y b)a veces no entiendo ni mi propia letra (dicen que es de inteligentes, y debo de ser muy lista porque a veces es totalmente infumable).
Total, con estos pensamientos he empezado hoy a escribir.
A ver cuanto me dura.
A ver que pasa.
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